jueves 27 de octubre de 2011

Sólo hay una razón... pendeja.

Hoy, en nuestro tour matutino al seven eleven, me encontré con una joya de autoayuda en la revista 15 a 20: 59 razones por las que te ama y no te llama. ¿Qué clase de mujeres estamos creando con este tipo de contenidos? Debería contactar a dicha revista y decirles que tengo una nota mejor, con un mayor apego a la realidad y que, aunque duro, le ahorrará tiempo a estas taradas. Mi artículo sería el siguiente:

1 Razón por la que no te llama.

No le interesas (PUNTO)

*El público se pone de pie para aplaudir*

Gracias, gracias. Este gran descubrimiento no hubiera sido posible si en mi juventud me hubiera dedicado a leer mamadas de Stephanie Meyer y Paulo Coehlo (si el se niega a aprender a escribir, yo me niego a aprender cómo se escribe su apellido).

lunes 1 de agosto de 2011

Ja. Es todo lo que puedo decir.

En mi secundaria no era la niña más “normal” del planeta. Era el tipo de niña que en 6to de primaria convirtió, por una breve temporada, al 50% de sus compañeritos al ateísmo y en 6to de primaria lanzó una campaña en pro de los gays. De hecho decía que me casaría con uno de ellos y sería feliz por siempre… aja. Nada normal la niña.

Esto obviamente no le causaba la menor gracia a mis directoras pero técnicamente no estaba rompiendo ninguna regla por lo que no me pudieron correr. En uno de estos múltiples regaños Miss. Lupita, una de las directoras cotorras, me dijo que mi sentido del humor negro y mi incapacidad de ser normal, lo que quiera decir eso, no me llevarían a ningún lado. Ja.

¡Ja! Repito.

Es precisamente ese sentido del humor y esa “incapacidad” de ser normal lo que me dieron mi trabajo de ensueño. Carajo, uno debe apreciar un trabajo donde se puede o no ser propietario de un peine, donde tener al menos un par de converse en el closet es requisito y nadie sabe amarrar una corbata, pero ni por error. Esos defectos me colocaron en una de las 10 agencias más importantes de publicidad en México (la número 1 en Guadalajara). Puta, hasta mi puesto es chido soy "Creativo Jr.", supera eso.

Entonces Miss. Lupita, sólo me queda decirle una cosa: Pum mother fucker! Haters gonna hate!

martes 17 de mayo de 2011

La Gata

Aún recuerdo aquella noche en la que yo dormía en tu sofá y tu en mi cama.

Recuerdo que entró la gata asustada por la ventana.

La tomé del cuello,

le lavé el cuerpo,

le quite la mierda,

enjuagué sus ojos.

Me llamaste a tu lado, la metí a tu cama pero yo, yo volví a la sala.

martes 15 de marzo de 2011

En proceso...

Tomaban café de olla en el restaurante a la vuelta de su piso nuevo, ella jugaba con sus pulseras viejas mientras él intentaba descifrar cómo comer una toronja.

¿Son nuevas? Preguntó, olvidando los tres años de ausencia.

Después de tanto tiempo todo es nuevo.

miércoles 20 de octubre de 2010

Emilio, te quiero fuera y lejos


¿Cómo no estar molestos cuando nuestro gobernador dice que le produce “asquito” la homosexualidad? ¿Cómo no indignarse cuando el Gobierno de Jalisco promueve iniciativas que tan sólo fomentan el odio e intolerancia? ¡Ya basta! La homosexualidad no es una enfermedad ni un gusto adquirido, no debemos luchar en su contra ni “tolerarlo”, uno no “tolera” lo natural: lo acepta. La verdadera enfermedad es la homofobia, uno no nace odiando, le enseñan y eso es precisamente lo que el gobierno de Emilio González Márquez intenta hacer con nosotros, enseñarnos a odiar a nuestros seres queridos.

Ante esto repito: ya basta. Basta de darnos atole con el dedo, de velar por los intereses de unos cuantos, de gobernar para uno mismo se joda quien se joda. Suficiente, te digo, suficiente de puentes que dividen y segregan, suficiente de telenovelas de pacotilla que promueven roles arcaicos, suficiente de mentadas de madre y vendettas personales. Ya no más Emilio, no más abusos y atropellos, no más estadios de béisbol en medio de la nada porque se te hinchan los huevos con tequila costoso, no más declaraciones paranoicas ni solapos a la iglesia.

Los ciudadanos, si es que nos recuerdas, estamos enfermos. Caminamos encorvados, con las manos deformes y verdes de coraje; la ropa nos queda holgada, producto del asco y vómito que provoca verte, escucharte, leerte. Emilio, hemos llegado a un punto en el que eres tú o somos nosotros y optamos por lo segundo. Emilio, te queremos lejos.

lunes 4 de octubre de 2010

¿KISS? ¿Y quiénes son esos?






Cuando Raúl me invitó al concierto de KISS me sorprendí bastante. Verán, en mi cabeza todos los fans de esa agrupación están entrando a los 40 pero manejan la cabellera de quinceañera de pueblo, visten chamarras de piel, jeans rotos y camisas negras; las novias de estos usan pantalones ajustados de piel, cadenas, perforaciones en la lengua y se tiñen el pelo casi siempre de rojo. Raúl y yo no encajamos en lo absoluto con esta descripción pero yo nunca digo no a un concierto aunque este sea en la VFG.

Cuando llegué al lugar me sorprendió ver a personas de todas las edades y estilos, no faltaron fans con los rostros pintados que amablemente posaban con curiosos como yo para la foto. Había incluso una niña de no más de 8 años que parecía un mini-me de Gene fue ella quien me enseñó el posicionamiento adecuado de dedos para hacer el “puño rockero”.

Alrededor de las 9:40 empezó el espectáculo, cayó la cortina que envolvía el escenario y una plataforma bajó a Paul, Gene y Tommy mientras que Eric Singer se elevaba con su batería en una plataforma aparte. El grupo inició su set con Modern Day Delilah. Gene con sus botas de plataforma en forma de dragón no dejó de sacarnos la lengua mientras hacía movimientos “sensuales” con su cadera, no pude evitar el asombro provocado por la teatralidad del show.

La verdad es que en ese punto yo seguía algo temerosa, los juegos pirotécnicos eran espectaculares pero vivimos en México y cada que escuchaba un estruendo pensaba “pecho a tierra”. Poco a poco me fui relajando gracias a la coquetería de Paul Stanley, sus leggings con estoperoles y magnífico sentido del humor. A mitad del concierto se puso a cantarnos “Guantanamera” y “Cucurrucucú”, el público reía con él y yo disfrutaba todo horrores y eso que aún no tocaban nada que me fuera remotamente conocido.

Fue cuestión de tiempo para que Gene interpretara la legendaria I Love it Loud con la boca llena de sangre elevándose con un arnés a la parte más alta del escenario donde estaban localizadas las luces. Fue genial, yo sólo temía que me escupiera algo ya que estaba ubicada justo debajo de él, pero no, a pesar de ser todo un diablo el respeto nunca se perdió.

Lo irónico fue que unas canciones después Eric se bajó de su altar para cantar Beth uno de los éxitos más grandes de KISS. “Es un gatito cantando de amor. Ternura.” le dije a la pareja de gays que se encontraban a mi lado, estos rieron y compartieron el chiste con un grupo de metaleros que teníamos enfrente.

Después de eso vino lo bueno: Lick it Up y Shout it Aloud seguidas por I Was Made For Lovin’ You. Fue en esta última canción donde el vocalista se trasladó sobre la audiencia a una plataforma ubicada en el mero centro de la VFG. Cómo logró hacerlo sin arnés de seguridad y plataformas, dignas de la teibolera más consumada, sigue siendo todo un misterio para mi.

El grupo cerró con Rock And Roll All Nite, niños, viejos, fresas, metaleros y periodistas brincaban como si no hubiera mañana bajo una lluvia interminable de papelitos blancos propulsados por dos grandes motores. En mi vida había presenciado un concierto de rock tan estrambótico y divertido. Definitivamente mi percepción sobre KISS cambió. No lo duden, si KISS vuelve ahí estaré: en primera fila, cueste lo que cueste.



SET LIST

1.Modern Day Delilah

2.Cold Gin

3.Let Me Go Rock 'N' Roll

4.Firehouse

5.Say Yeah

6.Deuce

7.Crazy Crazy Nights

8.Calling Dr. Love

9.Shock Me

10.Tommy And Eric Solo

11.I'm An Animal

12.100.000 Years

13.I Love It Loud

14.Love Gun

15.Black Diamond

16.Detroit Rock City

17.Beth

18.Lick It Up

19.Shout It Out Loud

20.I Was Made For Lovin' You

21.God Gave Rock And Roll To You

22.Rock And Roll All Nite

miércoles 1 de septiembre de 2010

A los 50 quiero sentirme ignorante


De unos años para acá las cosas en mi casa están un poco “tensas” por ponerlo de alguna manera. Mientras yo salgo de esa etapa adolescente en la que uno cree que lo sabe todo mi papá parece caer en picada sin protección alguna a ese arrecife de absolutismos. Esto implica cierta hostilidad que aparentemente a alcanzado un punto donde la reconciliación es imposible, pero eso no es el tema.
El punto aquí es la preocupación que me generan aquellos adultos que creen saberlo todo, si bien a los 17 uno piensa que es el mecías, más inteligente que Da Vinci, más talentoso que Lennon y McCartney (juntos) y con una belleza más cautivante que Dean y Hepburn; a los 25 cambia un poquito la cosa. A esta edad uno sabe que no entiende nada, reconoce sus capacidades y limitantes, pero esto no es malo, todo lo contrario. Cuando se alcanza este punto todo implica una posibilidad de aprendizaje, de superación.
Es por eso que prefiero al quinceañero que cree saberlo todo al cinquentañero que afirma lo mismo, el primero tiene posibilidades, el segundo ya valió.